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Taberna Los Aljibes

raciones caceres

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Taberna Los Aljibes · Cáceres

Croquetas, jamón y torta sobre la barra de madera, con jamones colgados al fondo

Raciones en Cáceres para compartir, con el ibérico al centro

Raciones pensadas para pedir al centro y repartir entre todos, con el ibérico de la provincia de Cáceres como protagonista de la mesa.

  • Torta del Casar

  • Ibérico

  • Cordero

Cómo organizar una mesa de raciones para compartir

  1. Ibérico de la provincia de Cáceres servido en ración para repartir

  2. Fuentes pensadas para el centro, y cada uno se sirve lo que le apetece

  3. Te orientamos sobre cuántas raciones pedir según cuántos seáis

  4. Puedes pedir por tandas y ajustar la comida sobre la marcha

  5. Encajan con nuestras carnes a la brasa si alguien prefiere plato propio

Trabajamos con ibérico de la provincia de Cáceres y conocemos bien lo que ponemos en ración: en qué momento de la comida luce más y cómo servirlo para que la grasa esté en su punto. Esa orientación te la damos al pedir, para que no tengas que saber de antemano cómo se organiza una mesa de raciones.

Parrilla con brasa viva en la cocina y cazos de cobre colgados encima

El ibérico en ración: claves para disfrutarlo

Origen
El ibérico de nuestras raciones viene de la provincia de Cáceres. Si te interesa saber más sobre él, pregúntanos en mesa.
Temperatura de servicio
El ibérico curado se disfruta a temperatura de sala. Recién salido del frío, la grasa está opaca y el sabor se queda corto. Unos minutos después empieza a brillar y el plato gana.
Momento de la comida
Su sabor intenso funciona mejor al principio, antes de los platos calientes. Después de una carne a la brasa, el paladar ya no lo aprecia igual.
La fuente en el centro
Lo más cómodo es dejar la ración en medio para que cada uno coja cuando quiera. El curado aguanta bien en la mesa, así que no hace falta repartirlo al principio ni comerlo con prisa.

Tres formas de pedir raciones

  1. Cena en pareja a base de raciones

    Dos personas pueden resolver una cena con un par de raciones y decidir después si les apetece algo más. Sale una cena más ligera, sin la sensación de haber pedido de más.

  2. Grupo que quiere probar variedad

    Con varias personas, las raciones permiten que la mesa pruebe cosas distintas sin que nadie tenga que elegir un único plato. Cada tanda abre la conversación sobre la siguiente.

  3. De visita en Cáceres

    Si estás conociendo la ciudad y quieres probar ibérico de la provincia, una ración para compartir es la manera más directa de hacerlo. No necesitas sentarte a una comida larga para hacerte una idea de lo que da la tierra.

Comer de raciones cambia la manera de estar en la mesa. Cada uno deja de tener su plato cerrado y las fuentes van llegando al centro, donde se reparten entre todos mientras la conversación decide cuándo toca pedir la siguiente. Esa forma de comer tiene una ventaja práctica que merece la pena aprovechar: no hace falta acertar con todo en el primer pedido.

Carne a la brasa con verduras y una copa de vino tinto
Comedor con muro de piedra, vigas de madera y mesas montadas

Puedes arrancar con un par de raciones y, según responda la mesa, seguir desde ahí, sin que nadie se quede delante de algo que no le apetece. Por eso te animamos a pedir por tandas. Así lo caliente sale de cocina cuando toca comerlo y la comida se va ajustando a lo que de verdad pide cada mesa, que no siempre coincide con lo que se calcula al sentarse.

Si hay un plato que ordena una mesa de raciones, es el ibérico. El que servimos es de la provincia de Cáceres, y funciona como punto de partida porque es de los pocos platos en los que casi todo el mundo se pone de acuerdo. Resuelve la primera tanda cuando en la mesa hay gustos distintos o gente que no se conoce mucho, y deja margen para que luego cada uno proponga lo suyo.

Además, al ser un plato que se va cogiendo poco a poco, marca bien el ritmo del principio: da tiempo a mirar la carta con calma y a decidir la segunda tanda sin prisa. Si no sabes qué pedir después, pregúntanos y te decimos qué encaja bien según lo que ya haya en la mesa.

En muchas mesas hay alguien que prefiere un plato para él solo, y eso encaja sin problema con una comida de raciones. Mientras el resto sigue picando del centro, esa persona puede pedir alguna de nuestras carnes a la brasa y comer a su ritmo, sin dejar de probar lo que le apetezca de las fuentes. Basta con pedir un plato más para que se sirva desde el centro.

La combinación sirve también al revés: una mesa que viene con idea de carne puede abrir con una ración de ibérico mientras decide el resto del pedido. Lo único que te pedimos es que nos cuentes al principio cómo queréis organizar la comida. Con eso sabemos qué sacar primero y evitamos que un plato caliente se quede esperando en la mesa mientras se termina lo que había antes.

Raciones en Cáceres para pedir al centro de la mesa

Fachada de piedra de la taberna con farol, puerta de madera y mesas fuera

Cuando os sentáis varios, lo cómodo es no tener que elegir un plato para cada uno. La ración llega al centro y cada cual va picando a su ritmo mientras sigue la charla. Con esa idea planteamos las raciones en Cáceres dentro de nuestra carta de taberna. Las apoyamos en un producto de la provincia que se reparte bien entre varios: el ibérico.

El ibérico como protagonista de nuestras raciones

En carta lo encontrarás como ibérico, sin nombres rebuscados, porque eso es lo que llega al plato. Es producto de la provincia y aquí lo servimos en formato de ración, pensado para repartir entre varios desde que sale de cocina.

Si estás en Cáceres de paso y quieres probar algo de aquí sin descifrar una carta larga, pedir una ración de ibérico para el centro es una forma directa de hacerlo. Los formatos de ibérico que tenemos te los contamos en la mesa, así ajustamos la cantidad a cuántos seáis.

Cuántas raciones pedir cuando sois varios

Quien organiza la comida suele cargar con la misma duda. Si pide poco, la mesa se queda corta, y si se pasa, sobran platos. Si te ha tocado a ti cuadrar la comida con los compañeros o invitar a un cliente, sabes que prefieres estar en la conversación antes que pendiente de si llega o no la comida.

Con raciones para compartir funciona mejor arrancar con pocas e ir pidiendo por tandas. Así ajustas según el hambre de la mesa y cada ración llega caliente, sin esperar turno junto a otras. Cuando os sentéis, dinos cuántos sois y te orientamos sobre por dónde empezar y cuándo merece la pena pedir otra.

Pedir raciones de ibérico para compartir con acierto

Para que una mesa de raciones de ibérico salga redonda, ayuda aclarar un par de cosas antes de pedir y saber qué más hay en la carta.

Qué preguntarnos antes de pedir una ración

En una carta de taberna es habitual dudar si una ración da para picar o para comer, o si encaja con lo que ya ha llegado a la mesa. Pregunta antes de pedir y te lo aclaramos en ese momento. Los alérgenos tienen que estar informados por ley también en los platos que se sirven sin envasar.

Si alguien de la mesa tiene una alergia o una intolerancia, puedes consultarlo antes de elegir. Si eres tú quien ha convocado una comida de trabajo, conviene que preguntes a los invitados por sus alergias antes de venir. Así no tienes que hacer la ronda de consultas ya sentados. Preferimos explicarte qué lleva cada ración antes que ver un plato volver a medias a cocina.

Las raciones junto al resto de nuestra carta

En el mismo local se puede comer de otras maneras, y cada una tiene su página. Para algo más pequeño con la bebida, la torta del Casar y el resto del tapeo están en la página de tapas. En la de carnes a la brasa contamos cómo las cocinamos. Si vienes a mediodía con el tiempo justo, el menú del día va aparte. Y si la mesa crece y quieres asegurar sitio para todos, en reservas para grupos explicamos cómo organizarlo con antelación.

Preguntas frecuentes sobre raciones para compartir

¿Qué diferencia hay entre una tapa y una ración?

La tapa es una porción pequeña, pensada para una persona y normalmente para acompañar la bebida. La ración es un plato más grande que se pide para el centro y se reparte entre varios. Si solo vais a picar algo rápido, encajan mejor las tapas. Si la idea es que la comida gire en torno a lo que se comparte, pedid raciones.

¿Cuántas raciones pedimos si somos cuatro?

Depende de si venís a picar o a cenar, y del hambre que traigáis. Nuestro consejo es empezar con alguna ración menos de las que parecen necesarias y pedir otra tanda si la mesa lo pide. Al sentaros, dinos cuántos sois y qué plan tenéis, y os orientamos.

¿Puedo mezclar raciones con tapas?

Sí, las dos cosas están en la misma carta y se combinan sin problema. Una ración de ibérico al centro va bien con la torta del Casar, otro producto de la provincia que puedes pedir para acompañar. Es una manera sencilla de probar más cosas sin llenar la mesa de platos grandes.

¿Conviene avisar si venimos en grupo a comer raciones?

Sí. Con un grupo, llamar antes nos permite preparar la mesa y organizar las raciones por tandas desde el principio. Si sois muchos, en la página de reservas para grupos te explicamos cómo hacerlo.

¿Cómo sé qué alérgenos lleva cada ración?

Pregúntanos al pedir. La normativa obliga a informar de los 14 alérgenos de declaración obligatoria también en los platos que no van envasados, así que cualquier duda sobre una ración te la resolvemos en mesa.

La leña, de encina.Lo demás, de la provincia.

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